Antes y después de los culturistas más famosos

Todos tenemos un pasado. Los culturistas también. No te pierdas el antes y después de los culturistas más famosos.

Ningún culturista nació siéndolo. Todos lograron esculpir sus músculos en el gimnasio con mucho esfuerzo, perseverancia y tiempo. Estas fotos del antes y después de los culturistas más famosos demuestran que hasta la más desfavorable de las genéticas puede domarse con trabajo y paciencia.

 

Arnold Schwarzenegger

Arnold Schwarzenegger esculpió su cuerpo primero en los gimnasios de su Austria natal y después en los Estados Unidos. Llegó a ser 7 veces Mr Olympia y tanto su físico como su carisma le permitieron alcanzar todos sus objetivos  deportivos. Actor y gobernador de California además de culturista, ningún obstáculo fue capaz de detenerle. Hoy Arnold es una leyenda viva, un ejemplo de lo que la perseverancia y una actitud mental positiva pueden conseguir.

Arnold Schwarzenegger llegó a convertirse en un referente para los culturistas de todos los tiempos.

Arnold Schwarzenegger llegó a convertirse en un referente para los culturistas de todos los tiempos.

 

 

Franco Columbu

Franco Columbu, el inseparable amigo de Arnold, comenzó su carrera deportiva como boxeador, después pasó a la halterofilia, con la que consiguió importantes trofeos, y finalmente terminó en el culturismo. Logró moldear un físico muy trabajado y ganar muchos kilos de masa muscular que le valieron 4 títulos de Mr Olympia. Al igual que su gran amigo Arnold, cosechó muchos éxitos en su carrera de actor.

Franco Columbu cambió la halterofilia por el culturismo.

Franco Columbu cambió la halterofilia por el culturismo.

 

Lou Ferrigno

Lou Ferrigno era un chaval más bien delgado que decidió que quería cambiar su cuerpo. Entrenó muy duro y logró transformar completamente su aspecto, convirtiéndose en uno de los culturistas más importantes de la historia. El gran público lo conoce por su papel protagonista en la serie “El increíble Hulk”, donde hacía gala de un físico espectacular.

Lou Ferrigno pasó de ser un chico normal a convertirse en "el increíble Hulk".

Lou Ferrigno pasó de ser un chico normal a convertirse en “el increíble Hulk”.

 

Steve Reeves

Steve Reeves ya apuntaba maneras cuando era niño. Su físico era ya entonces muy equilibrado y la genética jugaba a su favor. Sin embargo, tuvo que invertir muchos años y esfuerzo con los hierros para lograr el espectacular físico que le hizo inmensamente popular. Como actor, protagonizó muchas películas que han pasado a formar parte de la historia del cine. En “Hércules” demostró que la madurez también le sentaba muy bien.

Steve Reeves logró uno de los físicos más bellos y armoniosos del culturismo.

Steve Reeves logró uno de los físicos más bellos y armoniosos del culturismo.

 

Tom Platz

Tom Platz comenzó a competir a los 18 años de edad. Desde muy joven tuvo claro que lo suyo eran los hierros, y su fuerza de voluntad le ayudó mucho a lograr sus metas. Las piernas de Tom Platz no estaban bien dotadas genéticamente; desde siempre las consideró como su eslabón más débil. Por eso se empleó a fondo con ellas, sin descanso, hasta el punto de lograr unas de las mejores piernas del culturismo de todos los tiempos.

Tom Platz consiguió unas de las piernas más impactantes del culturismo.

Tom Platz consiguió unas de las piernas más impactantes del culturismo.

 

Lee Priest

La madre de Lee Priest era culturista y desde muy niño le inculcó los valores de la lucha y la superación. Por eso a Lee nunca le importó ser muy delgado, porque él deseaba ser culturista y estaba dispuesto a hacer todo lo necesario por conseguir su sueño. Muchos años de entrenamiento y tesón hicieron de él un coloso del músculo y una importante figura del culturismo.

Ser delgado nunca fue una excusa para Lee Priest.

Ser delgado nunca fue una excusa para Lee Priest.

 

Dorian Yates

Dorian Yates otro de esos ectomorfos que nunca lloriqueó por ser delgado, sino que utilizó esa “desventaja” para luchar con más ahínco para lograr su objetivo. Su cuerpo llegó a alcanzar unas dimensiones increíbles que le hicieron valedor del título de Mr Olympia nada más y nada menos que 6 veces consecutivas. Hoy es una leyenda viva del culturismo.

Dorian Yates, de ectomorfo a culturista.

Dorian Yates, de ectomorfo a culturista.

 

Shaw Roden

Cuando Shaw Roden era un adolescente, entrenaba para ser futbolista. Pero en esos años el culturismo se cruzó en su vida y decidió cambiar el balón por los hierros. Sin duda, aquella fue una buena decisión, a juzgar por los grandes resultados que ha conseguido en su carrera de culturista. Su físico es uno de esos bien trabajados desde el principio. Shawn todavía tiene mucho que decir sobre la tarima.

Shawn Rhoden, de futbolista a culturista.

Shawn Rhoden, de futbolista a culturista.

 

Evan Centopani

Evan Centopani era “el gordito de la clase“, pero para él eso no fue un problema. Aprovechó las ventajas de ser endomorfo, entrenó según su tipo de cuerpo y logró un físico espectacular. En 2013 ha logrado hacerse con el primer puesto en el Tampa Pro y su futuro como culturista profesional le reserva, seguro, muchas más victorias.

Evan Centopani, de endomorfo a culturista.

Evan Centopani, de endomorfo a culturista.

 

Dennis Wolf

Cuando Dennis Wolf comenzó a aullar en los escenarios no tenía, ni de lejos, el espectacular físico que luce hoy en día. Este monstruo del culturismo ha fabricado unos músculos de acero que siguen dando de qué hablar en todas las competiciones. El colaborador de Muscular Development y competidor incansable seguirá dando guerra en la tarima por muchos años.

Dennis Wolf, un cuerpo colosal forjado en el gimnasio.

Dennis Wolf, un cuerpo colosal forjado en el gimnasio.

 

Ronnie Coleman

El gran Ronnie Coleman nunca fue un tirillas, pero tampoco tenía el descomunal tamaño que le ayudó a conquistar el título de Mr Olympia en 8 ocasiones. Este expolicía que jugó al rugby en su juventud ha entrenado muy duro para lograr su espectacular físico. Antes de él no hubo ningún Mr Olympia con sus hercúleas dimensiones. Hoy, retirado de la competición, se anima a seguir subiendo al escenario en algunas exhibiciones.

El gran Ronnie Coleman no era tan grande cuando empezó.

El gran Ronnie Coleman no era tan grande cuando empezó.

 

Branch Warren

Branch Warren ganó su primera competición en 1992, logrando el título de “Mr América adolescente”. Pero la fotografía de aquella victoria, la que tienes a tu izquierda, es solo el comienzo de una brutal evolución muscular. Branch es un luchador al que nada le asusta. Como culturista profesional ha estado varias veces cerca de hacerse con el galardón de Mr Olympia y se ha llevado de calle dos veces el primer puesto en el Arnold Classic.

Branch Warren, una vida dedicada al culturismo.

Branch Warren, una vida dedicada al culturismo.

 

Flex Wheeler

Flex Wheeler tenía un cuerpo de ectomofo puro cuando empezó. Su genética no parecía acompañarle en su sueño de convertirse en culturista, pero Flex no hizo caso de eso. Los más grandes nunca escuchan los malos augurios. Así que aprendió a entrenar y a comer, le dedicó tiempo y ahí está, con uno de los físicos más bonitos, más proporcionados y simétricos que se ven en la tarima. Un ejemplo para todos aquellos que se quejan de que “no pueden”.

Flex Wheeler, un ectomorfo puro que supo entrenar y comer.

Flex Wheeler, un ectomorfo puro que supo entrenar y comer.

 

Kevin Levrone

Kevin Levrone tampoco lo tuvo fácil. Cuando empezó, le faltaban muchos kilos de masa muscular, pero le sobraban ganas y pundonor, que es lo que importa. Su evolución física es, sencillamente, espectacular y su calidad está fuera de toda duda. Él es el ejemplo de que con tiempo, constancia y esfuerzo no hay meta imposible.

Kevin Levrone, otro luchador nato.

Kevin Levrone, otro luchador nato.

 

Dexter Jackson

Dexter Jackson tenía madera de culturista, pero tuvo que echar mano de mucha constancia y entrenamiento para conseguir que su cuerpo en “X” siguiera evolucionando hasta convertirse en uno de los físicos con más calidad del momento. El cambio que ha experimentado desde su juventud hasta hoy es salvaje. Y es que los hierros, como las buenas inversiones, rinden más interés con los años.

Dexter Jackson ha ido ganando calidad con los años.

Dexter Jackson ha ido ganando calidad con los años.

 

Jay Cutler

Jay Cutler fue gordito en su infancia y tuvo que aguantar más de una burla en el colegio. Pero era un chico sanote que tenía muy claro lo que quería y que estaba dispuesto a luchar por ello. Ha ganado cuatro veces el título de Mr Olympia y, de no haber sido por su lesión de bíceps, hubiera logrado el título también en 2013. Jay ha sabido sacar provecho a sus puntos flacos y hoy es un referente en el mundo del culturismo.

Jay Cutler, otro gordito que llegó a culturista profesional.

Jay Cutler, otro gordito que llegó a culturista profesional.

 

Kai Greene

La atormentada y triste infancia de Kai Greene no le impidió trabajar al máximo para conseguir un cuerpo espectacular. Su filosofía de vida y de entrenamiento ha sido su tabla de salvación y su pasaporte para forjar su propia leyenda en el culturismo de competición. Todavía no ha logrado ganar el título de Mr Olympia, pero su obsesión por crecer, crecer y crecer le acerca cada día más a su sueño.

Kai Greene solo tiene un pensamiento: crecer.

Kai Greene solo tiene un pensamiento: crecer.

 

Phil Heath

Quizá la historia de Phil Heath, “The Gift”, sea la mejor conocida por los aficionados. En su caso, su carrera como deportista comenzó en el baloncesto, deporte que abandonó para convertirse en uno de los mejores culturistas de la historia. Phil Heath, 3 veces Mr Olympia (por el momento), ha vuelto a coronarse como Mr Olympia en 2013, ha ganado también el Arnold Classic Europe 2013 y se perfila como una de las figuras que pasarán a la historia de nuestro deporte.

Phil Heath. Ayer, jugador de baloncesto. Hoy, Mr  Olympia.

Phil Heath. Ayer, jugador de baloncesto. Hoy, Mr Olympia.

 

Fotografías | Bodybuilding.com

Share This