Biografía de Kai Greene: su vida contada por él mismo

Kai Green es uno de los culturistas más destacados de la actualidad. Su vida es una historia de superación y un ejemplo para todos aquellos amantes del culturismo.

La vida de Kai Green es una historia inspiradora: la de un niño de Brooklyn, abandonado por sus padres, que se refugió en el culturismo para sobrevivir. Esta es su historia, contada por él mismo.

 

Kai Greene vivió en casas de acogida cuando era niño

Nací el 12 de julio de 1975 en Brooklyn (Nueva York). A los 6 años, debido al problemático ambiente familiar en el que vivía, fui entregado en custodia al estado de Nueva York. Durante los 10 años siguientes estuve en distintas casas de acogida y en hogares del Estado. Fue dentro de este entorno donde convertí el entrenamiento con pesas en mi refugio. Dentro de mi alma residían muchos talentos y muy poca gente sabía entonces que mi deseo más ardiente era el de convertirme en un artista visual. Mis dos mundos se encontraban e interconectaban algunas veces y mi cuerpo se convirtió en mi tema de estudio.

 

Kai Greene, la vida de un luchador

Kai Greene siempre se ha comportado como un campeón.

 

Me convertí en mi propio modelo viviente. Utilicé mi físico para lograr un gran entendimiento del espacio y del movimiento, realizando trabajos artísticos que crecían en detalle y complejidad a lo largo del tiempo.

Mi crecimiento y desarrollo exponencial llamaron la atención de mi profesor de inglés de 7º grado. Como mi conducta escolar estaba muy lejos de las expectativas que tenían en mí las diferentes personas que me acogieron, me presentaron la idea de las competiciones adolescentes. Debido a mi entusiasmo y deseo de medir mi físico con competidores de mi misma edad, el culturismo se convirtió en la herramienta de modificación de conducta que me alejó de convertirme en uno más entre las estadísticas.

 

El culturismo se convirtió en lo más importante para Kai Greene

El comienzo de mi carrera como culturista me ayudó a tener confianza en mí mismo y a creer en mi habilidad de ser un destacado competidor. Pasé los mejores años de escuela viajando a diferentes shows y ganando títulos de adolescente. Después de quedar segundo por primera vez en mi joven carrera como competidor, decidí tomarme un descanso para ganar más músculo y reaparecer con una fuerza nunca vista.

Kai Greene, la vida de un luchador

Para Kai Greene, el culturismo siempre ha sido lo más importante.

Fue en ese momento cuando me presentaron la que se convertiría en mi casa y en mi instituto para mi educación como competidor, el Gimnasio de la 5ª Avenida. Fue en ese pequeño gimnasio de base en Brooklyn, Nueva York, donde me encontré con los más impresionantes atletas naturales que el mundo podía ofrecer. Fue ahí donde adquiriría el conocimiento necesario que me daría las armas necesarias para destruir a los monstruos más grandes del culturismo.

Después de mi 19 cumpleaños me convertí en profesional con una organización de culturistas naturales y obtuve la distinción de convertirme en el culturista natural profesional más joven del mundo. Mi estatus como pro me permitió llevar mis aspiraciones como competidor un paso más allá. Gané todos los títulos profesionales que aquella organización podía ofrecerme.

 

Su objetivo era convertirse en profesional de la IFBB

En el verano de 1997, puse mi vista en obtener reconocimiento profesional por parte de la IFBB. Puse toda mi atención en obtener el estatus de pro que había conseguido por primera vez con esa organización amateur llamada NPC. Mi carrera competitiva con la NPC estuvo llena de acontecimientos variados. Como atleta natural, mi objetivo estaba en ganar con el Team Universe y adquirir el estatus de pro con la IFBB a través del Campeonato Mundial Amateur.

Kai Greene, la vida de un luchador

Siempre soñó con llegar a profesional.

En 1999, después de dos intentos fracasados, gané en la categoría de peso pesado, obtuve el título de campeón absoluto y fui invitado a competir en Bratislava, Eslovaquia. Reconozco que después de haber quedado en cuarta posición de docenas de campeonatos con los mejores competidores del mundo, estaba un poco desanimado. Me tomé cuatro años libres para continuar con el trabajo interminable de desarrollar mi físico.

Estaba decidido a conseguir el lugar que me merecía en los rankings profesionales. La gente me decía que no podría lograrlo, y comencé a creerles. Volví al colegio y me centré en desarrollar mi talento como artista mientras continuaba utilizando mi físico como mi herramienta de aprendizaje.  Continué haciendo lo que siempre me había proporcionado sensaciones de estabilidad y consistencia. Entrené y entrené duro, pero con el único objetivo de alcanzar mi propia paz mental.

Kai Greene

Kai Greene sigue entrenando para cumplir todos sus sueños como culturista.

En 2004, me llamó la atención que el Team Universe de la NPC se había convertido en un campeonato clasificatorio para la IFBB Pro. Aunque había estado fuera de la escena competitiva durante 5 años, me prometí a mi mismo que volvería a reclamar mi título como campeón absoluto del Team Universe y llegaría a los rankings de la IFBB Pro.

Como resultado de mi dedicación y de mi deseo de superar todos los obstáculos que había en mi contra, llegué desde mi hogar en Jacksonville, Florida, al Centro Tribeca de Artes Escénicas de Nueva York para hacer daño.

El 8 de agosto de 2004 los jueces reconocieron el físico que había trabajado durante tantos años y me galardonaron como campeón absoluto de peso pesado por unanimidad. Mi día había llegado, por fin. Después de 16 años, había logrado llegar al ranking profesional de la IFBB.

Ahora, como IFBB Pro, tengo mi mente puesta en el título de Mr. Olympia.